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8 de agosto de 2026

Ojos secos: por qué pasa y cómo aliviarlos en casa

En resumen

La calefacción y el aire seco del invierno resecan los ojos. Qué los provoca, qué podés hacer en casa y cuándo conviene consultar.

Ojos secos: por qué pasa y cómo aliviarlos en casa

Ardor, sensación de arenilla, cansancio al leer o mirar el celular. Si en invierno sentís los ojos más secos que de costumbre, no es casualidad. El aire frío de afuera y la calefacción de adentro son una combinación que le juega en contra a la superficie del ojo.

Acá te contamos por qué pasa y qué podés hacer para estar más cómodo. Es información general: si la molestia es intensa o no se va, lo mejor es que te vea un profesional.

Por qué se resecan los ojos en invierno

Los ojos están cubiertos por una fina película de lágrima que los mantiene lubricados y limpios. Cuando esa película se evapora más rápido de lo que se repone, aparece la sensación de sequedad.

En esta época hay varios factores que la aceleran:

  • Calefacción y estufas. Calientan el ambiente pero le sacan humedad al aire.
  • Viento y frío. Muy típico en La Costa, evaporan la lágrima más rápido.
  • Pantallas. Cuando mirás el celular o la compu parpadeás menos, y el parpadeo es lo que reparte la lágrima.
  • Aire acondicionado en modo calor en autos y locales.

Señales de que tenés los ojos secos

No siempre se siente como "sequedad". A veces se manifiesta al revés, con lagrimeo, porque el ojo intenta compensar. Prestá atención a:

  • Ardor o picazón.
  • Sensación de tener algo adentro, como arenilla.
  • Ojos rojos o cansados al final del día.
  • Visión que se pone borrosa un rato y mejora al parpadear.
  • Molestia con el viento o el aire de la calefacción.

Qué podés hacer en casa

Hay hábitos simples que ayudan bastante en el día a día:

  1. Parpadeá a propósito cuando estés mucho rato con pantallas. Cada tanto, cerrá los ojos unos segundos.
  2. Regla 20-20-20. Cada 20 minutos, mirá algo lejano durante 20 segundos. Le da descanso a la vista.
  3. Alejá la cara de la salida directa de la estufa o el aire caliente.
  4. Humedecé el ambiente. Un recipiente con agua cerca de la fuente de calor o un humidificador ayudan a que el aire no quede tan seco.
  5. Tomá agua aunque no tengas sed. En invierno solemos tomar menos y la hidratación general también cuenta.
  6. Cuidá la pantalla de noche. Bajá el brillo y evitá usarla a oscuras.

Lágrimas artificiales: qué son

Las lágrimas artificiales son gotas lubricantes de venta libre que ayudan a reponer esa película que se evapora. Vienen en frasco y también en monodosis, que son practiquísimas para llevar en la cartera o el bolsillo.

No todas son iguales y no reemplazan una consulta. Si estás pensando en usarlas de forma seguida, o si además usás otras gotas indicadas por un médico, preguntale al farmacéutico cuál se adapta mejor a tu caso. En el mostrador te podemos orientar sobre las opciones sin conservantes, que suelen ser más amables cuando se usan varias veces al día.

Cuándo consultar al médico

La sequedad leve suele mejorar con hábitos. Pero conviene que te vea un oftalmólogo si:

  • La molestia es fuerte o dura varios días sin mejorar.
  • Tenés dolor de verdad, no solo ardor.
  • Notás la visión borrosa de forma persistente.
  • Aparece mucha sensibilidad a la luz.
  • Usás lentes de contacto y sentís que ya no los tolerás.

Estos signos merecen una evaluación profesional. Los ojos son delicados y es mejor no automedicarse cuando algo se sale de lo común.

En resumen

El frío, el viento y la calefacción resecan los ojos, y en invierno la molestia aparece o se nota más. Parpadear seguido, descansar la vista, humedecer el ambiente y, si hace falta, usar lágrimas artificiales suelen alcanzar para estar más cómodo.

Si la sequedad no afloja o te preocupa, pasá por la farmacia y lo charlamos, o consultá con tu oftalmólogo. Estamos para ayudarte a encontrar lo que necesitás.

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