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20 de septiembre de 2026

Pie de atleta: cómo se contagia y cómo prevenirlo

En resumen

Con la pileta y las sandalias vuelve el clásico hongo del verano. Qué es, cómo se contagia y qué hacer para evitarlo.

Pie de atleta: cómo se contagia y cómo prevenirlo

Llega el calor, se abren las piletas y salen las ojotas. Y con eso vuelve un viejo conocido: el pie de atleta. Es una de las consultas más comunes en el mostrador cuando arranca la temporada. Acá te contamos qué es, cómo se contagia y, sobre todo, cómo evitarlo.

Qué es el pie de atleta

Es una infección de la piel del pie causada por hongos. Se lo llama así porque aparece seguido en gente que usa vestuarios, duchas comunes y piletas, pero le puede pasar a cualquiera.

Los hongos que lo provocan viven bien en lugares cálidos y húmedos. Y el pie dentro de una zapatilla cerrada, transpirado, es justo el ambiente que buscan.

Cómo darte cuenta

Los signos más frecuentes son:

  • Picazón, sobre todo entre los dedos.
  • Piel enrojecida, descamada o que se pela.
  • Grietas o piel blanquecina y húmeda entre los dedos.
  • A veces ardor o mal olor.

Suele empezar entre el cuarto y el quinto dedo, que es donde queda más humedad. No siempre pica: a veces solo notás la piel áspera o descamada.

Cómo se contagia

El contagio es por contacto. Los puntos clave:

  • Pisos húmedos de vestuarios, duchas y bordes de pileta.
  • Toallas, medias o calzado compartido.
  • Andar descalzo en espacios públicos.

También se puede pasar de una parte del cuerpo a otra. Si te rascás el pie y después tocás otra zona, el hongo viaja. Por eso conviene cortar el problema temprano.

Cómo prevenirlo en verano

La buena noticia es que con hábitos simples baja mucho el riesgo. Estos son los que más ayudan:

  1. Secate bien los pies después de bañarte o de la pileta, sobre todo entre los dedos.
  2. Usá ojotas en duchas, vestuarios y bordes de pileta.
  3. Cambiá las medias todos los días, y más si transpirás mucho. Mejor las de algodón.
  4. Alterná el calzado para que se aire y se seque entre un uso y otro.
  5. No compartas toallas, medias ni zapatos.
  6. Si tenés pies que transpiran mucho, ventilalos: sandalias abiertas cuando puedas.

Un detalle simple que muchos pasan por alto: guardar la zapatilla húmeda en el bolso después de la playa. Ahí el hongo está cómodo. Dejala secar al aire antes.

Cuidados del pie en la temporada

Más allá del hongo, el pie sufre en verano. Camina más, se reseca con la arena y el sol, y a veces aparecen durezas o grietas en el talón. Mantener la piel hidratada y las uñas cortas y limpias ayuda a que la piel esté sana y menos expuesta.

Si la piel del talón está muy agrietada, esas grietas también son una puerta de entrada. Cuidar la hidratación no es solo estético.

Cuándo consultar

El pie de atleta muchas veces se trata, pero conviene no automedicarse a ciegas. Acercate a la farmacia o al médico si:

  • La picazón o descamación no mejora en unos días.
  • Hay grietas profundas, ampollas o supuración.
  • Se extiende a la planta, las uñas o a otras zonas.
  • Tenés diabetes o problemas de circulación: en esos casos, cualquier lesión en el pie merece atención profesional cuanto antes.

Si tenés dudas sobre qué producto sirve para tu caso, pasá por el local y hablá con Silvia, nuestra farmacéutica. Te va a orientar según lo que estés viendo, o te va a decir si conviene una consulta médica.

El pie de atleta es molesto, pero con prevención y una mirada a tiempo se maneja bien. Y en una temporada de pileta y arena, cuidar los pies es cuidar todo el verano.

Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.

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