3 de agosto de 2026
Protector solar: qué factor elegir según tu piel
El protector solar no es solo de verano. Te contamos qué significa el factor SPF, cuál conviene según tu piel y cómo aplicarlo bien.
El protector solar es de lo más buscado, y no solo en enero. La radiación del sol llega todo el año, también en los días nublados y fríos de La Costa. Por eso vale la pena entender qué significa el número que aparece en el envase y cómo elegir el que va con tu piel.
Qué significa el factor SPF
SPF son las siglas en inglés de Factor de Protección Solar. El número indica cuánto ayuda el producto a proteger la piel de los rayos UVB, los que causan las quemaduras.
Una forma simple de pensarlo: cuanto más alto el número, mayor el filtro. Pero la diferencia no es tan grande como parece.
- Un SPF 30 filtra alrededor del 97% de los rayos UVB.
- Un SPF 50 filtra cerca del 98%.
Ninguno bloquea el 100%. Por eso, más que obsesionarte con el número más alto, lo importante es aplicarlo en buena cantidad y repetir.
Buscá también que diga "amplio espectro" o "UVA/UVB". Los rayos UVA son los que se asocian al envejecimiento de la piel y también están presente en invierno.
Qué factor elegir según tu piel
No hay una única respuesta, pero estas referencias generales orientan:
- Piel muy clara, que se enrojece fácil: conviene un SPF alto, 50 o más.
- Piel intermedia: un SPF 30 a 50 suele ser una buena base.
- Piel más oscura: también necesita protección, aunque tolere mejor el sol. Un SPF 30 es un buen punto de partida.
- Piel de bebés y chicos: siempre productos pensados para ellos y factor alto. En los más chiquitos, mejor consultar antes de exponerlos al sol.
Si tenés la piel sensible, grasa, con tendencia a granitos o alguna condición de la piel, en la farmacia podés ver opciones con distintas texturas: en gel, en crema, en fluido o "toque seco". Ante dudas, lo mejor es preguntarle al farmacéutico o al dermatólogo.
Por qué usarlo también en invierno
En los meses fríos bajamos la guardia, pero el sol sigue ahí. Algunas situaciones donde conviene tenerlo presente:
- Si trabajás o caminás al aire libre, la cara y las manos reciben sol todos los días.
- Los días nublados no frenan del todo la radiación UV.
- Si usás productos con ácidos o ciertos tratamientos para la piel, la protección solar suele ser parte del cuidado.
Esto no significa embadurnarte como en la playa. Alcanza con proteger las zonas que quedan expuestas, sobre todo la cara.
Cómo aplicarlo bien
De nada sirve el mejor producto si se usa mal. Algunas pautas prácticas:
- Aplicá una cantidad generosa. La mayoría de la gente se pone menos de lo necesario.
- Ponételo unos minutos antes de salir, para que se asiente.
- No te olvides de orejas, nuca, empeine y labios (hay protectores labiales con factor).
- Reaplicá cada dos horas si estás mucho tiempo al aire libre, y después de transpirar o mojarte.
Cuánto dura un protector solar
Revisá la fecha de vencimiento del envase. Muchos productos también traen un símbolo con un número seguido de una M (por ejemplo 12M), que indica cuántos meses dura una vez abierto.
Si cambió mucho el color, el olor o la textura, mejor no usarlo. Guardalo en un lugar fresco y lejos del sol directo, no dentro del auto en pleno verano.
Para cerrar
El protector solar es uno de esos productos que conviene tener siempre a mano, no solo para la temporada de playa. Elegí un factor acorde a tu piel, aplicalo en buena cantidad y repetí durante el día.
Si tenés dudas sobre cuál va mejor con tu tipo de piel, pasá por el local y lo vemos juntos. Y si notás manchas, lunares que cambian o algo que te llama la atención en la piel, consultá con un profesional.