26 de septiembre de 2026
Ombligo del recién nacido: cómo curarlo y cuándo se cae
Qué es el clamp, cómo higienizar el cordón umbilical del bebé y qué señales indican que hay que consultar al pediatra.
Cuando llegás a casa con el bebé, una de las primeras dudas suele ser el ombligo. Ese resto de cordón umbilical con una pincita de plástico genera muchas preguntas: cómo se limpia, cuándo se cae, qué es normal y qué no. Acá te lo contamos de forma clara y general. Ante cualquier duda puntual, tu pediatra es siempre la mejor referencia.
Qué es el clamp
El clamp es la pinza de plástico que se coloca en el cordón umbilical apenas nace el bebé. Sirve para cerrar el cordón y evitar sangrado. Queda en su lugar hasta que el resto de cordón se seca y se desprende solo.
No hay que tironear ni intentar sacarlo antes de tiempo. Se cae por sí mismo cuando corresponde.
Cuándo se cae el cordón
Lo habitual es que el cordón se seque y se caiga entre los 5 y los 15 días de vida, aunque puede variar de un bebé a otro. Algunos tardan un poco más y sigue estando dentro de lo esperado.
En los días previos vas a notar que el resto de cordón se pone más oscuro, duro y seco. Es parte normal del proceso.
Cómo higienizar la zona
La recomendación general hoy es mantener el ombligo limpio y seco. Estos son los cuidados básicos:
- Lavate bien las manos antes de tocar la zona.
- Limpiá la base del cordón con una gasa. Consultá con tu pediatra qué producto indica, ya que las recomendaciones pueden variar.
- Secá con suavidad, sin frotar.
- Dejá el ombligo al aire lo más posible.
- Doblá el pañal por debajo del cordón para que no lo tape ni lo humedezca con orina.
Evitá cubrirlo con fajas, monedas o vendas apretadas. No aportan nada y pueden favorecer la humedad.
Qué es normal en los primeros días
Es común ver:
- Un poco de secreción o costritas en la base.
- Unas gotas de sangre cuando el cordón está por caerse o justo después.
- Un olor leve.
Después de que se cae, puede quedar una pequeña herida que termina de cicatrizar en unos días.
Cuándo consultar al pediatra
Hay señales que conviene no dejar pasar. Consultá si notás:
- Enrojecimiento de la piel alrededor del ombligo, sobre todo si se extiende.
- Hinchazón o la zona caliente al tacto.
- Secreción con pus o mal olor fuerte.
- Sangrado que no se detiene.
- Fiebre o un bebé decaído, que come poco o se lo ve distinto.
Estas situaciones necesitan la mirada de un profesional. No intentes tratarlas por tu cuenta ni apliques productos sin indicación médica.
El primer baño
Muchos pediatras recomiendan baños cortos con esponja o paño húmedo hasta que el cordón se cae y cicatriza, para no dejar la zona mojada mucho tiempo. Otros permiten el baño de inmersión antes. Como los criterios varían, lo mejor es preguntarle directamente al tuyo.
Después del baño, siempre secá bien la zona del ombligo.
Lo que conviene tener a mano
Para la higiene del bebé en general viene bien tener:
- Gasas estériles.
- Algodón.
- Los productos de higiene que te haya indicado el pediatra.
Si no encontrás algo puntual o tenés dudas sobre qué llevar, escribinos o pasá por el local y te ayudamos a resolverlo.
En resumen
El cuidado del ombligo del recién nacido es más simple de lo que parece: manos limpias, la zona seca y aireada, y paciencia hasta que el cordón se cae solo. Lo importante es conocer las señales de alarma para consultar a tiempo.
Cada bebé es distinto, y ninguna nota reemplaza el control con tu pediatra. Ante la duda, preguntá. Para eso están los profesionales, y también estamos nosotros para acompañarte en lo que necesites.
Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.