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22 de julio de 2026

Manos secas y agrietadas en invierno: cómo cuidarlas en La Costa

En resumen

El frío, el viento y el lavado frecuente resecan las manos. Te contamos hábitos simples para mantenerlas suaves durante el invierno.

Manos secas y agrietadas en invierno: cómo cuidarlas en La Costa

En invierno las manos suelen ser lo primero que se resiente. El frío, el viento del mar y el lavado constante hacen que la piel pierda su humedad natural y aparezca esa sensación de tirantez, aspereza o hasta pequeñas grietas.

Si vivís en San Bernardo o en cualquier punto de La Costa, sabés que el aire salino y las ráfagas de la tarde no ayudan. La buena noticia es que con algunos gestos diarios podés cuidarlas bastante.

Por qué se resecan tanto en esta época

La piel de las manos tiene menos glándulas que producen grasa que la del resto del cuerpo. Eso la hace más vulnerable cuando bajan las temperaturas.

En invierno se suman varios factores:

  • El frío y el viento, que evaporan la humedad de la piel.
  • El agua caliente y el lavado frecuente, que arrastran la capa que protege.
  • La calefacción y las estufas, que resecan el ambiente.
  • El uso de alcohol en gel y jabones fuertes durante el día.

Todo junto deja las manos ásperas, con enrojecimiento o esa piel que "tira" al cerrar el puño.

Hábitos simples para cuidarlas

No hace falta una rutina complicada. Con constancia alcanza:

  1. Lavá con agua tibia, no caliente. El agua muy caliente da sensación de limpieza pero reseca más.
  2. Secá bien, sobre todo entre los dedos. La humedad que queda favorece la irritación.
  3. Hidratá varias veces al día. El mejor momento es después de lavarte las manos, con la piel apenas húmeda.
  4. Llevá una crema chica en el bolsillo o la cartera. Así la aplicás cuando la necesitás y no solo en casa.
  5. Aplicá una capa más generosa antes de dormir. De noche la piel descansa y aprovecha mejor la hidratación.

Qué tener en cuenta al elegir una crema de manos

En la farmacia vas a encontrar muchas opciones de cremas de manos, con distintas texturas y aromas. Algunas ideas para orientarte:

  • Si tenés las manos muy secas, buscá texturas más ricas y nutritivas.
  • Para el día, quizás prefieras una fórmula que se absorba rápido y no deje sensación grasosa.
  • Ingredientes como la manzanilla, la glicerina o la urea suelen apuntar a suavizar y calmar la piel.
  • Si tu piel es sensible, elegí opciones sin perfume o pensadas para pieles delicadas.

Si tenés dudas sobre cuál te conviene según tu tipo de piel, preguntale a la farmacéutica. Con gusto te orientamos.

Protegé las manos del frío y del viento

Un detalle que muchas veces olvidamos: los guantes no son solo para el abrigo, también protegen la piel de la exposición directa al viento frío.

Si hacés tareas con agua o productos de limpieza en casa, usar guantes de goma ayuda a evitar que la piel se irrite todavía más. Y cuando salgas a caminar por la costanera en un día ventoso, unos guantes de tela hacen la diferencia.

Cuándo conviene consultar

La mayoría de las veces, las manos secas mejoran con hidratación y cuidados. Pero hay señales que merecen una consulta con el médico o dermatólogo:

  • Grietas que no cierran o que duelen.
  • Enrojecimiento, picazón o descamación que no mejora.
  • Zonas que se agrietan y sangran.
  • Cambios en la piel que te preocupan o se repiten.

En esos casos, lo mejor es que un profesional evalúe qué está pasando y qué cuidado necesitás. Evitá probar productos por tu cuenta si la piel ya está lastimada.

En resumen

Manos suaves en invierno es cuestión de hábitos: lavar con agua tibia, secar bien, hidratar seguido y protegerlas del frío. Son gestos chicos que, sostenidos día a día, marcan la diferencia.

Si querés, pasá por la farmacia y te ayudamos a elegir una crema acorde a tu piel. Cuidarte las manos también es cuidarte.