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14 de agosto de 2026

Manos agrietadas por el frío: cómo cuidarlas y qué usar

En resumen

Por qué se resecan y se agrietan las manos en invierno, y qué hacer para repararlas y evitar que empeoren.

Manos agrietadas por el frío: cómo cuidarlas y qué usar

El frío, el viento y el agua caliente hacen lo suyo. En invierno las manos se resecan, tiran, se ponen ásperas y a veces se agrietan hasta doler. Es de lo más común en La Costa, donde el viento del mar suma sequedad. Te contamos por qué pasa y cómo cuidarlas.

Por qué se agrietan las manos en invierno

La piel tiene una capa protectora natural, una especie de barrera con grasas y agua que la mantiene flexible. En invierno esa barrera se debilita por varias razones:

  • El aire frío y seco le saca humedad a la piel.
  • El viento acelera esa pérdida de agua.
  • El agua caliente y los jabones fuertes arrastran las grasas naturales.
  • El lavado frecuente de manos (necesario) reseca todavía más.

Cuando esa barrera se rompe, aparecen la aspereza, el enrojecimiento, la picazón y, en los casos más marcados, las grietas o fisuras que pueden sangrar.

Quiénes las sufren más

Algunas personas tienen las manos más expuestas y se les agrietan antes:

  • Quienes trabajan con las manos mojadas o al aire libre.
  • Personal de salud, limpieza y gastronomía, por el lavado constante.
  • Personas con piel seca de base o tendencia atópica.
  • Adultos mayores, porque la piel produce menos grasa con los años.

Cómo cuidarlas en el día a día

La idea es simple: perder menos agua y reponer lo que falta. Con algunos cambios de rutina se nota bastante.

  1. Lavá con agua tibia, no caliente. El agua muy caliente reseca más.
  2. Usá un jabón suave o syndet. Los jabones muy perfumados o fuertes castigan la piel.
  3. Secá bien, sobre todo entre los dedos. La humedad que queda se evapora y enfría la piel.
  4. Hidratá después de cada lavado. Es el mejor momento, con la piel apenas húmeda.
  5. Usá guantes. Para lavar los platos, y de abrigo cuando salís al frío o al viento.
  6. Repetí a la noche. Una capa generosa de crema antes de dormir hace mucha diferencia.

Qué tipo de crema conviene

Para manos muy secas, las cremas livianas no alcanzan. Buscá texturas más ricas, tipo bálsamo o pomada, que sellan mejor la humedad. Suelen tener ingredientes como:

  • Glicerina y urea: atraen y retienen agua en la piel.
  • Manteca de karité, ceramidas y aceites: reponen las grasas de la barrera.
  • Pantenol (provitamina B5): ayuda a calmar y a reparar la piel áspera o irritada.

En la farmacia tenés bálsamos reparadores pensados justo para zonas muy secas o agrietadas, de venta libre, que van bien en manos, codos y talones. Si no sabés cuál te conviene, preguntanos y te orientamos según tu piel.

Señales para consultar

La mayoría de las manos secas mejoran con cuidados en casa. Pero conviene consultar al médico o dermatólogo si notás:

  • Grietas profundas que sangran o duelen mucho.
  • Enrojecimiento que se extiende, calor o pus (posible infección).
  • Picazón intensa, ampollas o descamación que no cede.
  • Piel que empeora a pesar de hidratar bien durante un par de semanas.

Estos casos pueden necesitar un tratamiento específico, y ahí lo mejor es que te vea un profesional. Nada de automedicarte con cremas con corticoides sin indicación.

En resumen

Manos agrietadas en invierno es algo esperable, no una fatalidad. Bajá la temperatura del agua, elegí un jabón suave, hidratá seguido con una crema rica y protegé del viento con guantes. Con constancia, en pocos días las vas a sentir distintas.

Si tenés dudas sobre qué producto usar, pasá por el local y charlamos, o escribinos. Estamos para ayudarte a encontrar lo que mejor le va a tu piel.

Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.

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