1 de agosto de 2026
Labios resecos y partidos: por qué pasa y cómo cuidarlos
Por qué se resecan y agrietan los labios cuando baja la temperatura, cómo cuidarlos y qué evitar.
Cuando llega el frío, los labios son de las primeras zonas que lo sienten. Se ponen tirantes, se descaman y a veces se agrietan hasta molestar al hablar o comer. Te contamos por qué pasa y cómo cuidarlos con cosas simples.
Por qué se resecan los labios
La piel de los labios es finita y no tiene glándulas que produzcan grasa como el resto de la cara. Eso quiere decir que no tiene una capa que la proteja sola. Por eso pierde agua fácil y se reseca antes que otras zonas.
En invierno se juntan varios factores:
- El aire frío y el viento, muy típico de la costa.
- La calefacción, que reseca el ambiente adentro de casa.
- Tomar menos agua, cosa que pasa cuando baja el calor.
- El hábito de humedecerse los labios con la lengua, que empeora las cosas.
El error más común: pasarse la lengua
Parece que ayuda, pero es al revés. La saliva se evapora rápido y se lleva la poca humedad que quedaba. Además tiene enzimas que irritan la piel fina de los labios. Si notás que lo hacés todo el tiempo, ese puede ser buena parte del problema.
Morderse o arrancar los pedacitos de piel descamada tampoco ayuda. Lastima y puede abrir la puerta a una herida.
Cómo cuidarlos todos los días
La idea es simple: aportar humedad desde afuera y evitar lo que reseca. Algunas cosas que funcionan:
- Usá un bálsamo o manteca labial varias veces al día, sobre todo antes de salir al frío.
- Reforzá antes de dormir, que es cuando la piel se repara.
- Tomá agua durante el día aunque no tengas sed.
- Si usás calefacción, un recipiente con agua en el ambiente ayuda a que no se reseque tanto el aire.
- Al salir a la playa o a caminar con viento, cubrí la zona con un bálsamo con protección solar.
Sí, protección solar también en los labios. El sol de la costa pega todo el año y la piel labial es muy sensible a él.
Qué mirar en un bálsamo labial
En la farmacia vas a encontrar muchas opciones. Como orientación general, suelen sentar bien los que tienen ingredientes que retienen humedad y forman una capa protectora, por ejemplo:
- Manteca de karité o de cacao.
- Ceras naturales.
- Vitamina E.
- Filtro solar, si lo vas a usar de día al aire libre.
Evitá los que te generan ardor, mucho perfume o sabores muy intensos, porque a veces irritan más de lo que ayudan. Si un producto te pica o te reseca más, cambiá.
Un truco de exfoliación suave
Si tenés piel descamada, no la arranques. Una vez por semana podés pasar suavemente un paño húmedo tibio o un cepillo de dientes de cerdas blandas en movimientos circulares muy leves. Después, bálsamo. La idea es sacar lo que ya se está soltando, no raspar.
Cuándo conviene consultar
La mayoría de las veces los labios resecos se resuelven con cuidados en casa. Pero hay señales para prestar atención y hablarlo con un profesional:
- Grietas que no cierran o sangran seguido.
- Llagas, ampollas o una zona que duele mucho.
- Enrojecimiento e hinchazón que no mejora.
- Descamación que aparece siempre en las comisuras de la boca.
En esos casos puede haber algo más que la sequedad del frío. Si te pasa, acercate al médico o pasá por la farmacia y lo charlamos con la farmacéutica.
En resumen
Labios sanos en invierno es cuestión de constancia: bálsamo varias veces al día, protección solar cuando salís, agua y no pasarse la lengua. Con eso, la mayoría de las molestias se van solas.
Si querés que te recomendemos una opción según cómo tenés los labios, escribinos y te ayudamos a elegir.