27 de agosto de 2026
Hongos en los pies: por qué salen y cómo prevenirlos
Qué son los hongos en los pies, por qué aparecen y qué hábitos simples ayudan a prevenirlos. Cuándo conviene consultar.
Los hongos en los pies son de las consultas más comunes en el mostrador, y no solo en verano. En invierno, entre las botas, las zapatillas cerradas todo el día y las medias que no llegan a secarse bien, el pie pasa muchas horas en un ambiente cálido y húmedo. Justo lo que a los hongos les encanta.
Acá te contamos qué son, por qué aparecen y qué podés hacer para prevenirlos. Es información general: si ya tenés molestias, lo mejor es que te vea un profesional.
Qué son los hongos en los pies
Lo que popularmente se llama "pie de atleta" es una infección de la piel causada por hongos. Suele empezar entre los dedos, sobre todo entre el cuarto y el quinto, donde queda más humedad.
Algunas señales frecuentes:
- Picazón o ardor entre los dedos.
- Piel que se pela, se enrojece o se ve blanquecina y reblandecida.
- Mal olor persistente aunque laves bien el pie.
- En algunos casos, grietas pequeñas o descamación en la planta.
Cuando los hongos llegan a las uñas, la cosa cambia: la uña se pone amarillenta, gruesa o quebradiza. Eso ya requiere una mirada profesional, porque es más difícil de resolver.
Por qué aparecen
Los hongos están en muchos ambientes. Para que se instalen en el pie suelen combinarse algunos factores:
- Humedad: pie que queda mojado después de bañarse o que transpira mucho dentro del calzado.
- Calzado cerrado muchas horas: sin ventilación, la humedad no se va.
- Espacios compartidos: vestuarios, duchas de gimnasio, bordes de pileta.
- Medias que retienen humedad o que se usan más de un día.
- Pequeñas heridas o piel muy reseca que se agrieta.
No tiene que ver con la falta de higiene. Se puede lavar los pies todos los días y aun así tener las condiciones que favorecen al hongo.
Cómo prevenirlos en el día a día
La prevención pasa, sobre todo, por mantener el pie seco y ventilado. Algunos hábitos que ayudan:
- Secá bien entre los dedos después de bañarte. Esa zona es la que más se olvida y la que más lo necesita.
- Cambiá las medias todos los días, y más de una vez si transpirás mucho. Preferí algodón o materiales que dejen respirar.
- Alterná el calzado. Darle un día de descanso a cada par le permite secarse por dentro.
- Ventilá el pie cuando puedas: al llegar a casa, sacate el calzado cerrado.
- Usá ojotas en duchas y vestuarios compartidos.
- No compartas toallas, medias ni calzado.
- Si tenés la piel del pie muy reseca, una crema hidratante ayuda a evitar grietas. Evitá cargar de crema la zona entre los dedos, que ya suele estar húmeda.
Qué NO conviene hacer
- No ignores la picazón esperando que se vaya sola: cuanto antes lo mires, más simple.
- No compartas el calzado con alguien que tiene el problema.
- No uses cualquier producto "porque a un conocido le sirvió". Lo que va bien para un caso puede no ser lo indicado para otro.
Cuándo consultar
Si la picazón, el enrojecimiento o la descamación persisten, si aparece dolor, si la piel se agrieta o si las uñas cambian de color y grosor, es momento de consultar. También conviene una mirada profesional si tenés diabetes o problemas de circulación, porque el cuidado del pie en esos casos es especial.
En la farmacia podés preguntarle a Silvia, nuestra farmacéutica, o pasar por el local. Los tratamientos para hongos se dispensan acá, con la orientación adecuada según tu caso.
Un pie seco, ventilado y con medias limpias es la mejor defensa. Con esos hábitos simples, la mayoría de las molestias se pueden prevenir antes de que empiecen.
Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.