11 de septiembre de 2026
Exfoliante facial: para qué sirve y cada cuánto usarlo
Qué hace un exfoliante, la diferencia entre los tipos y cada cuánto conviene usarlo sin irritar la piel.
Después del invierno, la piel de la cara suele quedar opaca y con textura despareja. Ahí aparece la pregunta: ¿sirve un exfoliante y cada cuánto se usa? Te lo contamos claro, como si estuvieras en el mostrador.
Qué hace un exfoliante
La piel renueva sus células todo el tiempo. Las viejas se van desprendiendo solas, pero a veces se acumulan y dejan la cara apagada, áspera o con los poros más marcados.
Un exfoliante ayuda a soltar esas células muertas de la capa más superficial. El resultado que se busca es una piel más lisa al tacto y con mejor luminosidad.
Ojo con las expectativas: no borra manchas profundas ni arrugas. Trabaja en la superficie.
Los dos tipos que vas a encontrar
En perfumería vas a ver dos grandes familias:
- Exfoliantes físicos (mecánicos): traen micropartículas o gránulos que arrastran las células muertas cuando masajeás. Son los clásicos de textura arenosa.
- Exfoliantes químicos: usan ácidos suaves (como los AHA o BHA) que aflojan las células sin frotar. No raspan, actúan solos.
Ninguno es mejor que el otro en abstracto. Depende de tu piel y de cuánto la tolera. Si tenés dudas sobre cuál te conviene, la farmacéutica te puede orientar según tu tipo de piel.
Cada cuánto usarlo
Acá está el error más común: exfoliar de más. Pasarse irrita, enrojece y puede dejar la piel más sensible que antes.
Como referencia general para piel sana:
| Tipo de piel | Frecuencia orientativa | |---|---| | Normal a mixta | 1 a 2 veces por semana | | Grasa | 2 veces por semana | | Seca o sensible | 1 vez por semana o menos |
Son valores de referencia, no una regla fija. Si notás ardor, tirantez o descamación, espaciá más o suspendé.
Cómo se usa, paso a paso
- Lavá la cara con tu limpiador de siempre y secá suave.
- Aplicá el exfoliante con movimientos circulares suaves. Nada de frotar fuerte.
- Evitá el contorno de ojos, que es una zona delicada.
- Enjuagá con agua tibia (si es de enjuague).
- Terminá con crema hidratante.
La clave está en la suavidad. Más presión no exfolia mejor, solo irrita.
El detalle de la primavera: el sol
Esto es importante en La Costa. Después de exfoliar, la piel queda más expuesta. Por eso conviene usar protector solar durante el día, sobre todo si el exfoliante es químico.
Con los días más largos y las salidas a la playa cerca, sumar SPF a tu rutina de la mañana es una buena costumbre. Si exfoliás de noche, das tiempo a que la piel se recupere mientras dormís.
Cuándo mejor no exfoliar
Evitá el exfoliante si tenés:
- Piel con heridas, lastimaduras o quemaduras de sol.
- Brotes muy inflamados o irritación activa.
- Reacciones después de otro tratamiento sin consultar antes.
Si tenés una condición de piel diagnosticada o usás tratamientos dermatológicos, lo mejor es preguntarle a tu dermatólogo antes de sumar un exfoliante nuevo.
En resumen
Un exfoliante bien usado ayuda a que la piel se vea más pareja y luminosa, algo que se agradece cuando salimos del invierno. La regla de oro es menos es más: poca frecuencia, mano suave y protector solar después.
Si querés arrancar y no sabés por cuál empezar, pasá por el local o escribinos y vemos una opción para tu tipo de piel.
Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.