6 de agosto de 2026
Aceite de argán: para qué sirve en pelo y piel
Qué es el aceite de argán, cómo se usa en el pelo y en la piel, y por qué viene bien en invierno.
El aceite de argán aparece en shampoos, cremas, sérums y hasta en productos para las uñas. Se busca mucho, pero no siempre queda claro qué es ni cómo aprovecharlo. Te lo contamos simple, como si estuvieras en el mostrador.
Qué es el aceite de argán
Es un aceite vegetal que sale de la semilla del argán, un árbol del sur de Marruecos. Se usa desde hace siglos para el cuidado del pelo y la piel.
Lo interesante es su composición: tiene ácidos grasos y vitamina E. Por eso da esa sensación de nutrición y suavidad cuando se aplica. En cosmética lo vas a encontrar puro (aceite 100%) o como ingrediente dentro de otras fórmulas.
Para qué sirve en el pelo
Es uno de sus usos más populares, sobre todo en pelo seco, teñido o castigado por la pileta y el sol del verano.
Ayuda a:
- Aportar brillo y sensación de suavidad.
- Domar el frizz y las puntas rebeldes.
- Facilitar el peinado y el desenredado.
Cómo usarlo:
- Poné unas pocas gotas en la palma de la mano. Poco es mucho.
- Repartí de medios a puntas, nunca en la raíz si tenés pelo con tendencia grasa.
- Aplicá con el pelo húmedo antes de peinar, o en seco para dar brillo.
Un error común es cargar de más: el pelo queda pesado y apelmazado. Empezá con dos o tres gotas y sumá solo si hace falta.
Para qué sirve en la piel
En invierno la piel de La Costa sufre: viento, frío y calefacción la resecan. Ahí el argán suma como aceite nutritivo.
Se suele usar para:
- Aportar hidratación extra en zonas secas como codos, manos y piernas.
- Reforzar la rutina de la noche, después de la crema humectante.
- Suavizar cutículas y uñas quebradizas.
No reemplaza a una crema humectante, pero puede potenciarla. Una idea práctica: aplicá tu crema de siempre y, en las zonas más secas, sellá con una o dos gotas de aceite por encima.
Argán en la cara: sí, pero con criterio
En el rostro se puede usar, sobre todo si tenés piel seca. Se aplica de noche, en poca cantidad, sobre la piel limpia.
Si tu piel es mixta o grasa, o tenés tendencia a los granitos, andá con cuidado: probá primero en una zona chica y fijate cómo responde. Cada piel es distinta y lo que a una le va bien, a otra le puede resultar pesado.
Cómo elegir un buen producto
En la góndola vas a ver muchas opciones. Algunas claves para orientarte:
- Aceite puro: buscá que diga aceite de argán 100% si querés la versión más simple.
- Dentro de fórmulas: en shampoos, acondicionadores o cremas, el argán acompaña a otros ingredientes. Es una forma cómoda de incorporarlo.
- Envase oscuro: los aceites se conservan mejor al resguardo de la luz.
No existe un único formato mejor. Depende de para qué lo quieras y de tu tipo de pelo o piel.
Cosas para tener en cuenta
El argán es un cosmético, no un tratamiento médico. Sirve para nutrir, suavizar y dar brillo, pero no cura problemas de la piel ni del cuero cabelludo.
Si tenés una afección puntual, picazón que no cede, caída importante de pelo o irritación, eso lo ve un profesional. En esos casos consultá con tu médico o dermatólogo antes de sumar productos.
Como con cualquier cosmético nuevo, si sos de piel sensible o alérgica, probá una pequeña cantidad en el antebrazo y esperá unas horas antes de usarlo en zonas más grandes.
En resumen
El aceite de argán es un aliado versátil: brillo y suavidad en el pelo, nutrición extra en la piel seca del invierno y un mimo para uñas y cutículas. La clave es usar poca cantidad y elegir el formato que mejor se adapte a vos.
Si tenés dudas sobre qué producto conviene para tu caso, pasá por el local y lo charlamos.