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24 de agosto de 2026

Protector solar: qué factor elegir según tu piel

En resumen

Qué significa el FPS, qué factor conviene según tu tipo de piel y por qué no es solo cosa del verano.

Protector solar: qué factor elegir según tu piel

El protector solar es uno de los productos más buscados, y no solo cuando aprieta el calor. Acá te explicamos qué significa el número del factor, cómo elegirlo según tu piel y por qué conviene usarlo todo el año, incluso en pleno invierno de La Costa.

Qué significa el FPS (o factor de protección solar)

El número que ves en el envase (FPS 30, 50, etc.) indica cuánto protege contra los rayos UVB, los que enrojecen y queman la piel. A grandes rasgos, cuanto más alto el número, mayor la protección.

  • FPS 30: filtra cerca del 97% de los rayos UVB.
  • FPS 50: filtra cerca del 98%.

La diferencia parece chica, pero para pieles claras o sensibles suma. Ningún protector bloquea el 100%, así que ninguno es "pantalla total", aunque sea muy alto.

Fijate también que diga amplio espectro. Eso significa que cubre rayos UVB y UVA. Los UVA no queman tanto, pero están asociados al envejecimiento de la piel y las manchas.

Qué factor elegir según tu tipo de piel

No hay una única respuesta, pero estas referencias generales ayudan:

  • Piel muy clara, que se enrojece fácil y casi no se broncea: conviene FPS 50 o más.
  • Piel clara a media: FPS 30 a 50.
  • Piel más morena, que se broncea sin quemarse: FPS 30 como mínimo.
  • Piel con tendencia a manchas o rosácea: FPS alto y amplio espectro, todo el año.
  • Piel grasa o con acné: buscá versiones "oil free" o en gel, que no tapan los poros.
  • Piel sensible o de bebés y chicos: productos específicos para piel infantil, mejor con filtros minerales.

Si tenés dudas con tu caso puntual, sobre todo si usás tratamientos para el acné o para las manchas, consultá al farmacéutico o al dermatólogo antes de elegir.

Por qué también importa en invierno

Mucha gente guarda el protector solar cuando termina el verano. El problema es que los rayos UVA atraviesan las nubes y el vidrio, y están presentes buena parte del año.

Si manejás, trabajás cerca de una ventana o caminás por la costa un día fresco pero despejado, tu piel igual recibe sol. Por eso, para la cara, un protector diario liviano es un buen hábito los doce meses.

No hace falta que sea el mismo que usás en la playa. Hoy hay texturas livianas, con color o pensadas para usar debajo del maquillaje.

Cómo aplicarlo bien

De nada sirve un buen factor si se usa poco o mal. Algunas pautas simples:

  1. Aplicá una cantidad generosa. La mayoría se queda corta y eso baja la protección real.
  2. Ponételo entre 15 y 30 minutos antes de exponerte al sol.
  3. Renová cada 2 horas, y siempre después de transpirar mucho o de mojarte.
  4. No te olvides orejas, nuca, empeines y labios (hay protectores labiales con FPS).
  5. Revisá la fecha de vencimiento. Un protector viejo pierde eficacia.

El protector no trabaja solo

Usar factor es la base, pero se complementa con otras costumbres, sobre todo en verano:

  • Evitar el sol fuerte del mediodía.
  • Usar sombrero, gorra y anteojos de sol.
  • Buscar la sombra cuando estés muchas horas afuera.

Estas medidas juntas cuidan la piel mucho mejor que confiar en un solo producto.

En resumen

Elegí el factor según tu tipo de piel: mientras más clara y sensible, más alto conviene. Buscá que diga amplio espectro, aplicá bastante cantidad y renová cada dos horas. Y no lo dejes solo para enero: la piel se cuida todo el año.

Si no sabés cuál va mejor con tu piel, acercate al local y lo vemos juntos. En dermocosmética y protección solar tenés las marcas de siempre para elegir.

Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.

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