17 de junio de 2026
Piernas cansadas e hinchadas en invierno: por qué pasa y cómo aliviarlas

Cuando llega el frío en la costa nos movemos menos: caminatas más cortas, más horas sentados, menos ganas de salir. Y muchas personas notan que las piernas les pesan, se hinchan o se cansan más de lo habitual sobre el final del día. Es una molestia frecuente y vale la pena entenderla.
Por qué las piernas se cansan más en esta época
Las piernas trabajan todo el día para que la sangre vuelva al corazón, en contra de la gravedad. Los músculos de la pantorrilla funcionan como una bomba: cada paso ayuda a empujar la sangre hacia arriba.
En invierno, varios factores se combinan:
- Menos movimiento. Caminamos menos y pasamos más tiempo quietos, sentados o de pie sin desplazarnos.
- Más horas en una misma posición. El trabajo de oficina, los viajes o las tardes en el sillón favorecen que se acumule líquido.
- El calor de la calefacción y la estufa, que en algunas personas puede aumentar la sensación de pesadez.
La hinchazón leve al final del día, sobre todo en tobillos y pantorrillas, suele ser común. Pero conviene prestar atención si aparece de un solo lado, con dolor, enrojecimiento o calor, porque ahí sí corresponde consultar al médico.
Hábitos simples que ayudan en el día a día
No hace falta nada complicado. Pequeños gestos sostenidos hacen la diferencia.
- Movete seguido. Si trabajás sentado, levantate cada cierto rato y caminá unos minutos. Una caminata diaria, aunque sea corta, es de las cosas más útiles.
- Activá las pantorrillas. Sentado o parado, subí y bajá los talones varias veces, como si caminaras en el lugar. Mover los pies en círculos también ayuda.
- Elevá las piernas un rato. Al final del día, recostarte con las piernas un poco más altas que el corazón da alivio a mucha gente.
- Evitá estar mucho tiempo en la misma posición, ni todo sentado ni todo parado.
- Cuidá la hidratación, aunque haga frío. En invierno tendemos a tomar menos agua y el cuerpo igual la necesita.
Frío, agua fría y un truco conocido
Muchas personas sienten alivio con el agua fresca en las piernas. Una ducha terminando con agua más fría hacia los tobillos y pantorrillas puede dar esa sensación de liviandad. No es magia ni un tratamiento, pero es un recurso simple y económico que a varios les resulta agradable.
También hay geles y cremas de efecto frío pensados para masajear las piernas. Son productos de cuidado, de venta libre, y la clave está en aplicarlos con un masaje suave de abajo hacia arriba, en dirección a la rodilla.
Medias y calzas de descanso: para qué sirven
En la farmacia es habitual que pregunten por las medias de compresión o de descanso. Son prendas que ejercen una presión gradual en la pierna, más firme en el tobillo y más suave a medida que suben, para acompañar el retorno de la sangre.
Hay distintos niveles de compresión y no todas sirven para lo mismo. Las más suaves, de descanso, suelen elegirse para quienes pasan muchas horas paradas o sentadas. Las de mayor compresión son otra categoría y conviene que su uso lo oriente un profesional.
Si estás pensando en usarlas, pasá por la farmacia y consultá con el farmacéutico: te puede ayudar a entender las opciones y el talle, sin que tengas que adivinar.
Cuándo no esperar y consultar
La pesadez o la hinchazón leve y pasajera suele ser parte del día a día. Pero hay señales que merecen una consulta médica:
- Hinchazón de una sola pierna, sobre todo si aparece de golpe.
- Dolor, calor o enrojecimiento en la pantorrilla.
- Hinchazón que no baja con el reposo o que va en aumento.
- Várices que duelen, sangran o cambian de aspecto.
En esos casos no se trata de probar cremas o medias por tu cuenta, sino de que un profesional evalúe qué está pasando.
Mover las piernas, hidratarte y darles un descanso son hábitos que cuestan poco y se notan. Y si tenés dudas, en la farmacia estamos para orientarte.