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23 de agosto de 2026

Manos resecas: por qué se agrietan y cómo cuidarlas

En resumen

Con el frío las manos tiran, se ponen ásperas y a veces se agrietan. Te contamos por qué pasa y qué podés hacer en casa.

Manos resecas: por qué se agrietan y cómo cuidarlas

Cuando baja la temperatura, las manos son de las primeras en avisar. Tiran, se ponen ásperas, a veces aparecen grietas finas en los nudillos o al costado de las uñas. Es de lo más común en invierno y tiene explicación.

Por qué se resecan más en invierno

La piel de las manos tiene pocas glándulas de grasa y una capa protectora finita. Eso la deja más expuesta que el resto del cuerpo. En los meses fríos se juntan varios factores:

  • El aire frío de afuera y el seco de la calefacción le sacan humedad.
  • Lavarse las manos con agua muy caliente arrastra la grasa natural que las protege.
  • El viento de la costa, incluso en invierno, reseca todavía más.
  • El uso frecuente de alcohol en gel y detergentes.

Si trabajás con las manos en agua o limpiando, el desgaste es mayor.

Señales de que necesitan atención

Una cosa es la piel un poco tirante y otra es cuando aparecen molestias. Prestá atención si notás:

  • Aspereza que no se va aunque te pongas crema.
  • Grietas que arden o que se abren al mover la mano.
  • Enrojecimiento o descamación marcada.
  • Picazón persistente.

Si las grietas sangran, se ven inflamadas o no mejoran en varios días, lo mejor es consultar con el médico o acercarte a la farmacia y hablarlo. Puede haber algo más que piel seca de estación.

Qué podés hacer todos los días

La clave está en dos cosas: no sacarle la grasa natural y reponer humedad seguido.

  1. Lavá con agua tibia, no caliente. El agua muy caliente resulta agradable con el frío, pero reseca más.
  2. Secá bien, sobre todo entre los dedos. La humedad que queda ahí también irrita.
  3. Poné crema después de cada lavado. Es el momento en que la piel absorbe mejor.
  4. Antes de dormir, una capa más generosa. Si están muy resecas, podés ponerte crema y dormir con guantes finos de algodón.
  5. Usá guantes para lavar los platos o limpiar. Evitás el contacto directo con detergentes.
  6. Si salís al viento o al frío, guantes también afuera.

Cómo elegir una crema de manos

En la farmacia vas a encontrar muchas opciones. Para piel reseca de invierno, mirá que en la etiqueta figuren ingredientes que retienen y aportan humedad. Algunos comunes:

  • Glicerina y urea: ayudan a mantener la hidratación.
  • Manteca de karité y ceramidas: aportan a la barrera protectora.
  • Pantenol (provitamina B5): suele usarse en pieles muy secas.

Las cremas más densas o "reparadoras" suelen rendir mejor en invierno que las livianas de verano. Si buscás algo para las líneas y la piel del dorso, hay fórmulas pensadas para eso, con textura más rica.

Un detalle práctico: tené una crema chica en la cartera o el bolsillo y una más grande en casa. Cuanto más a mano la tenés, más te la ponés.

Errores que resecan más

  • Lavarse de más "por las dudas" cuando no hace falta.
  • Usar solo alcohol en gel y nunca crema después.
  • Esperar a que las manos ya estén agrietadas para empezar a cuidarlas. Es mucho más fácil prevenir que reparar.
  • Frotarse fuerte con la toalla al secarse.

Un recordatorio

La piel seca de estación mejora con estos cuidados. Pero si notás grietas que no cierran, mucha picazón, ampollas o cambios que te preocupan, no lo dejes pasar: consultalo con el médico o con la farmacéutica. A veces detrás de unas manos muy resecas hay una condición de piel que conviene tratar de otra forma.

Cuidar las manos en invierno es simple y hace mucha diferencia. Un poco de constancia y la crema adecuada alcanzan para pasar el frío sin grietas.

Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.

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