13 de agosto de 2026
Lavado nasal con suero fisiológico: cómo se hace
Para qué sirve el lavado nasal, cómo hacerlo paso a paso en adultos y bebés, y cada cuánto conviene.
Cuando llega el frío, la nariz tapada es de las molestias más comunes en casa. El lavado nasal con suero fisiológico es un recurso simple, sin medicamentos, que ayuda a despejar la nariz y a respirar mejor. Te contamos para qué sirve y cómo hacerlo bien.
Qué es y para qué sirve
El suero fisiológico es agua con sal en una concentración parecida a la del cuerpo. Al pasarlo por la nariz, arrastra mocos, polvo y partículas que se acumulan con los resfríos o el ambiente seco de la calefacción.
No es un medicamento y no cura el resfrío. Lo que hace es ayudar a que la nariz esté más despejada y la mucosa menos irritada. Por eso se usa tanto en adultos como en chicos.
Lo podés conseguir en distintas presentaciones: ampollas monodosis, frascos con gotero y aerosoles o sprays con distinta presión. Para bebés suelen recomendarse las gotas o los sprays suaves.
Cómo hacer un lavado nasal en adultos, paso a paso
- Lavate bien las manos antes de empezar.
- Preparás el suero fisiológico. Si es de ampolla, podés entibiarlo un poco con la mano; el suero muy frío molesta más.
- Inclinás la cabeza hacia adelante y un poco de costado, sobre la pileta.
- Aplicás el suero en la fosa nasal de arriba y dejás que salga por la otra o por la boca.
- Sonás la nariz suave, sin tapar del todo la otra fosa, para no hacer fuerza de más.
- Repetís del otro lado.
Después del lavado vas a notar la nariz más despejada. Se puede repetir varias veces al día si hace falta.
Cómo hacerlo en bebés y chicos
En los más chiquitos el lavado nasal ayuda mucho, sobre todo antes de comer y de dormir, porque los bebés respiran por la nariz y la congestión los incomoda bastante.
- Acostá al bebé de costado o con la cabeza ladeada.
- Aplicá unas gotas de suero en la fosa de arriba.
- Esperá unos segundos y ayudá a que salga el moco. En bebés muy chiquitos se puede usar un aspirador nasal suave.
- Cambiá de lado y repetí.
Usá una cantidad moderada y con calma. Si tu hijo llora mucho, tose o le cuesta respirar, frená y consultá.
Cada cuánto conviene
No hay un número fijo. En general se hace cuando la nariz está tapada: al levantarse, antes de las comidas o antes de dormir. Durante un resfrío se puede repetir varias veces al día.
Lo importante es la técnica suave. Sonarse con mucha fuerza o meter el aplicador de forma brusca puede irritar más la mucosa.
Errores comunes que conviene evitar
- Reutilizar una ampolla monodosis ya abierta. Una vez usada, se descarta.
- Compartir el mismo gotero o spray entre varias personas.
- Usar agua de la canilla en lugar de suero fisiológico.
- Aplicar el suero muy frío, que resulta más molesto.
La piel de la nariz también sufre
De tanto sonarse, la zona debajo de la nariz se pone roja y áspera. Un poco de crema hidratante o una vaselina suave ayudan a calmar esa irritación. Son productos de cuidado que tenemos siempre en el local y en la web.
Cuándo consultar al profesional
El lavado nasal es una medida de acompañamiento, no reemplaza la consulta. Acercate al médico o hablá con nuestra farmacéutica si aparecen:
- Fiebre alta o que no baja.
- Dificultad para respirar.
- Secreción con sangre o de color llamativo que no mejora.
- Congestión que dura muchos días.
- Dudas sobre cómo hacerlo en un bebé.
Si tenés alguna consulta puntual, pasá por la farmacia en San Bernardo o escribinos. El suero fisiológico y los productos de cuidado los encontrás online, y para lo que necesite receta o indicación, siempre te atendemos en el local.
Farmacia a cargo de la Farm. Silvia Graciela Siano — matrícula profesional N.° 12727, Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires.