12 de julio de 2026
Ronquidos: por qué aparecen y qué hábitos pueden ayudar a descansar mejor
El ronquido es más común de lo que pensás y en invierno puede notarse más. Te contamos qué lo favorece y hábitos generales para dormir mejor.
Si en tu casa alguien ronca (o si el que ronca sos vos), sabés que puede complicar el descanso de toda la familia. Es algo muy común y muchas veces pasajero, pero conviene entender por qué aparece y qué cosas simples pueden acompañar un mejor descanso.
En esta nota te contamos lo general, sin diagnósticos ni recetas. Como siempre, si el ronquido es fuerte, frecuente o viene acompañado de otros síntomas, lo mejor es consultar con tu médico.
Por qué roncamos
El ronquido es el sonido que se produce cuando el aire pasa con dificultad por las vías respiratorias mientras dormimos. Los tejidos de la garganta se relajan, el espacio para que circule el aire se reduce y esa vibración es la que escuchamos.
Hay varios factores que pueden favorecerlo:
- Dormir boca arriba, que hace que la lengua caiga hacia atrás.
- Congestión nasal por un resfrío o alergia.
- Consumo de alcohol o comidas muy pesadas antes de dormir.
- Sobrepeso y falta de actividad física.
- El cansancio acumulado y dormir poco.
Por qué en invierno puede notarse más
En esta época del año circulan más resfríos y cuadros respiratorios. La nariz congestionada obliga a respirar por la boca, y eso muchas veces aumenta el ronquido, aunque sea de forma temporal.
Además, el aire seco de la calefacción puede irritar las vías respiratorias y resecar la mucosa de la nariz y la garganta. En La Costa, con el frío y el viento del mar, tendemos a tener los ambientes bien cerrados, y eso concentra el aire seco.
Hábitos generales que pueden ayudar
Ninguno reemplaza la consulta profesional, pero son medidas simples y saludables que muchas veces mejoran el descanso:
- Probar dormir de costado en lugar de boca arriba.
- Mantener horarios regulares de sueño y dormir lo suficiente.
- Evitar el alcohol y las comidas abundantes en las horas previas a acostarte.
- Ventilar el dormitorio y no abusar de la calefacción para que el aire no quede tan seco.
- Mantener un peso saludable y sumar movimiento durante el día.
- Si estás congestionado, cuidar la hidratación y mantener las vías nasales despejadas.
El aire seco y la humedad del ambiente
Un ambiente demasiado seco no ayuda al descanso ni a las vías respiratorias. Podés ubicar un recipiente con agua cerca de la fuente de calor o ventilar unos minutos al día, incluso en invierno.
Beber agua durante la jornada también hace su parte. La hidratación mantiene las mucosas en mejores condiciones, algo que en la temporada fría solemos descuidar porque tenemos menos sensación de sed.
Cuándo conviene consultar
El ronquido ocasional suele ser inofensivo, pero hay señales que merecen una charla con el médico:
- Ronquidos muy intensos y frecuentes.
- Sensación de ahogo o pausas en la respiración mientras dormís (muchas veces lo nota quien duerme al lado).
- Cansancio durante el día, sueño no reparador o dolores de cabeza al despertar.
- Ronquido que empezó o empeoró de golpe.
Estos casos pueden necesitar una evaluación profesional para descartar cuestiones que van más allá de un simple ronquido. No te quedes con la duda: consultarlo a tiempo hace la diferencia.
Un descanso que suma a tu salud
Dormir bien no es un lujo, es parte de cuidarte. Un buen descanso influye en el humor, la energía, la concentración y hasta en cómo enfrentamos los resfríos del invierno.
Si tenés dudas sobre productos de venta libre para el cuidado de las vías respiratorias o para acompañar tu bienestar en esta temporada, acercate a la farmacia y con gusto te orientamos. Y si el ronquido te preocupa, tu médico es el mejor punto de partida.