2 de julio de 2026
Protector solar en invierno: por qué seguís necesitándolo en La Costa

Cuando pensamos en protector solar, casi siempre lo asociamos al verano, la playa y el calor. Pero la realidad es que el sol sigue ahí todo el año, también en los días fríos y grises de San Bernardo. En invierno bajamos la guardia, y ahí es donde la piel queda más expuesta de lo que creemos.
El sol no descansa en invierno
Una parte de la radiación ultravioleta llega a nuestra piel durante todo el año, sin importar la estación. Aunque no sintamos calor, esos rayos siguen presentes y pueden afectar la piel con el paso del tiempo.
Acá en La Costa hay un factor extra: pasamos mucho tiempo al aire libre. Caminatas por la playa, mandados, esperar el colectivo, laburar afuera. Todo eso suma exposición, incluso en los meses más fríos.
Los días nublados también cuentan
Es un mito que con nubes no hace falta cuidarse. Buena parte de la radiación ultravioleta atraviesa las nubes, así que un día gris no significa que estés protegido.
Lo mismo pasa cerca del mar y la arena, que reflejan la luz y aumentan la exposición. Por eso en un lugar como el nuestro conviene tenerlo presente durante todo el año, no solo en temporada alta.
Por qué usarlo también en la cara
La piel del rostro es de las más expuestas, porque casi nunca la tapamos con ropa. Sumado al frío, el viento y la calefacción que reseca el ambiente, el invierno le exige bastante.
Incorporar la protección solar como último paso de tu rutina facial de la mañana es un hábito simple que cuida la piel de manera constante. No hace falta que sea complicado: lo importante es la regularidad.
Cómo elegir uno para esta época
En dermocosmética vas a encontrar opciones pensadas para el día a día. Algunas ideas generales para tener en cuenta:
- Textura cómoda: para uso diario, muchas personas prefieren fórmulas livianas que se sientan agradables y no molesten.
- Con hidratación: en invierno, un producto que también aporte humectación ayuda con la piel más seca de la estación.
- Con color o sin color: hay versiones con un ligero tono que unifican la piel, y otras transparentes. Es cuestión de gusto.
- Para la piel de cada uno: las pieles sensibles, grasas o secas pueden encontrar fórmulas específicas.
Si tenés dudas sobre cuál se adapta mejor a tu piel, acercate a la farmacia y lo vemos juntos. Estamos para orientarte sin apuro.
Un hábito para toda la familia
Los más chicos y las personas mayores también pasan tiempo al aire libre en invierno. Sumar la protección solar a la rutina de casa, aunque sea en cara y manos, es una forma sencilla de cuidar la piel de todos.
Y no te olvides de otras zonas que quedan descubiertas cuando hace frío: orejas, cuello y el dorso de las manos suelen ser las grandes olvidadas.
Cuidar la piel es cosa de todo el año
La idea no es que vivas preocupado, sino que entiendas que el cuidado de la piel no arranca en diciembre. Es un hábito que suma cuando lo sostenés en el tiempo.
En invierno, sumado a la hidratación diaria y a productos suaves para la piel seca, la protección solar completa una rutina simple y realista para nuestro clima costero.
Recordá que cada piel es distinta. Si notás manchas, cambios en la piel o cualquier cosa que te llame la atención, lo mejor siempre es consultar con tu médico o dermatólogo. Para el resto, en la farmacia te damos una mano para elegir lo que mejor te acompañe cada día.