29 de junio de 2026
Medias de compresión: para qué sirven y cómo elegir el grado correcto

Si pasás muchas horas de pie, sentada o sentado, o sentís las piernas pesadas al final del día, seguramente escuchaste hablar de las medias de compresión. Es una de las consultas que más nos llegan, sobre todo en invierno, cuando nos movemos menos y la circulación se nota distinta.
Acá te contamos qué son, para qué sirven y en qué fijarte antes de elegirlas. Eso sí: antes de empezar a usarlas conviene que lo charles con tu médico o con tu farmacéutico de confianza, porque la elección depende de cada persona.
Qué son las medias de compresión
Son medias diseñadas para ejercer una presión gradual sobre la pierna. Aprietan más en el tobillo y van aflojando hacia arriba. Esa diferencia de presión ayuda a que la sangre vuelva mejor hacia el corazón en lugar de acumularse en las piernas.
No son medias térmicas ni medias comunes apretadas. Tienen un tejido y una graduación específicos, y por eso se eligen con criterio y no al azar.
Cuándo suelen recomendarse
Cada caso es distinto y la indicación final siempre es profesional, pero estas son situaciones en las que se las suele mencionar:
- Trabajos en los que pasás muchas horas parado o sentado.
- Sensación de piernas cansadas o pesadas al final del día.
- Hinchazón leve en tobillos y pies.
- Viajes largos en auto, micro o avión, donde te quedás mucho tiempo quieto.
- Embarazo, siempre conversándolo con el profesional que te sigue.
Si notás dolor fuerte, calor, enrojecimiento o hinchazón importante en una pierna, no esperes: consultá al médico. Eso no se resuelve con una media.
Los grados de compresión
Acá está la clave que mucha gente no conoce. Las medias se clasifican por nivel de compresión, que se mide en milímetros de mercurio (mmHg). A grandes rasgos:
- Compresión suave o de descanso: para piernas cansadas y prevención en personas sin un problema diagnosticado.
- Compresión media: suele indicarse cuando ya hay molestias más marcadas.
- Compresión alta: para situaciones específicas, siempre bajo indicación médica.
No te guíes solo por lo que le funcionó a un familiar o a una amiga. El grado correcto para vos lo define el profesional según tu situación.
Cómo elegir el talle
Una media de compresión funciona bien solo si tiene la medida justa. Si te queda chica aprieta de más y molesta; si te queda grande, no cumple su función.
Para elegir el talle suelen pedirse algunas medidas de la pierna, como el contorno del tobillo, de la pantorrilla y a veces del muslo, además del largo. Lo ideal es tomarlas a la mañana, cuando la pierna está menos hinchada. En la farmacia podemos ayudarte a interpretar la tabla de talles de cada marca.
Después está el tipo: hasta la rodilla, hasta el muslo o tipo panty. Cuál te conviene también depende de tu caso.
Cómo usarlas y cuidarlas
Algunos consejos generales que hacen la diferencia:
- Ponételas a la mañana, antes de levantarte del todo o ni bien arrancás el día.
- Acomodalas bien, sin pliegues ni dobleces que aprieten de más.
- Lavalas a mano o en ciclo suave y dejalas secar a la sombra para que no pierdan elasticidad.
- Revisá cada tanto el estado del tejido, porque con el uso se van gastando.
Cuidá tus piernas en invierno
Más allá de las medias, hay hábitos simples que ayudan a sentir las piernas más livianas: moverte un rato cada día aunque haga frío, evitar estar muchas horas en la misma posición, elevar las piernas un momento al llegar a casa y mantener una buena hidratación.
Las medias de compresión pueden ser una gran aliada, pero son un producto que se elige con criterio. Si tenés dudas sobre el grado, el talle o el tipo que necesitás, acercate y lo vemos juntos. Y si hay molestias persistentes, la consulta médica siempre va primero.