8 de julio de 2026
Cuidado del bebé en invierno: piel, abrigo y resfríos en La Costa
El frío y la calefacción resecan la piel del bebé y suman resfríos. Te contamos cómo acompañarlo con hábitos simples y cuándo consultar.

El invierno en La Costa trae días de viento frío, humedad y muchas horas de calefacción puertas adentro. Para los más chiquitos de la casa, esa combinación puede notarse en la piel, en el abrigo y en los típicos resfríos de la temporada. Con algunos cuidados simples podés acompañarlos mejor.
Acá te dejamos una guía general y prudente. Recordá que cada bebé es distinto, y ante cualquier duda lo mejor siempre es consultar al pediatra o acercarte a la farmacia.
Por qué la piel del bebé se reseca más en invierno
La piel de un bebé es más fina y pierde humedad con facilidad. En invierno se suman tres factores:
- El aire frío y seco de la calle.
- La calefacción, que reseca el ambiente dentro de casa.
- Los baños muy largos o con agua muy caliente.
Todo eso puede dejar la piel tirante, áspera o con zonas rojizas, sobre todo en mejillas y manitos.
Hábitos que ayudan en el día a día
Algunas rutinas sencillas hacen una gran diferencia:
- Baños cortos y con agua tibia, no caliente.
- Secar con la toalla dando toquecitos suaves, sin frotar.
- Aplicar una crema o emoliente para bebé apenas terminás de secarlo, con la piel todavía apenas húmeda.
- Usar jabones suaves, pensados para piel delicada.
- Elegir ropa de algodón en contacto con la piel para evitar rozaduras.
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La zona del pañal necesita atención extra
Con el frío tendemos a abrigar de más y a cambiar el pañal un poco menos seguido. Esa humedad extra puede irritar la colita. Para cuidarla:
- Cambiá el pañal con frecuencia, apenas notás que está mojado.
- Limpiá con suavidad y secá bien antes de poner el pañal nuevo.
- Usá una crema protectora o pasta al agua si la piel se ve irritada.
Si el enrojecimiento no mejora, aparecen lastimaduras o el bebé está muy molesto, consultá al pediatra.
Abrigo justo: ni de menos ni de más
Abrigar bien no significa cubrir con muchas capas apretadas. La idea es que el bebé mantenga el calor sin transpirar.
- Vestilo en capas que puedas sacar y poner según el ambiente.
- Al entrar a un lugar con calefacción, sacale una capa.
- Cuidá manitos, piecitos y la cabeza cuando salís a la calle con viento.
- Fijate que no transpire: la nuca húmeda o las mejillas muy coloradas son señales de que está de más.
Resfríos y congestión: qué podés hacer
Los resfríos son frecuentes en los primeros años, y en invierno más todavía. En bebés, la nariz tapada les molesta especialmente porque les cuesta respirar mientras se alimentan o duermen.
Algunas medidas generales de cuidado en casa:
- Ofrecer líquidos según la indicación del pediatra y mantener una buena alimentación.
- Ventilar los ambientes unos minutos por día, aun con frío.
- Evitar el humo de cigarrillo cerca del bebé.
- Consultar antes de darle cualquier medicamento o solución para la nariz.
Un punto importante: los bebés no deben recibir medicamentos por cuenta propia. Las dosis y los productos en los más chiquitos son un tema delicado, así que siempre conviene la indicación del pediatra.
Cuándo consultar sin demora
Acercate al médico o a una guardia si notás:
- Fiebre, sobre todo en bebés muy pequeños.
- Dificultad para respirar o respiración agitada.
- Que come poco, está decaído o llora distinto a lo habitual.
- Signos de deshidratación, como pocos pañales mojados.
En invierno, con menos movimiento turístico, tenés tiempo de armar tu rutina con tranquilidad. Pasá por Farmacia Siano y con gusto te ayudamos a elegir los productos de cuidado para tu bebé y a resolver esas dudas de mamá y papá primerizos.