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Farmacia Siano

22 de junio de 2026

Base de maquillaje: cuál va con tu tipo de piel

Elegir una base de maquillaje no es solo cuestión de tono. Lo que más cambia el resultado es que la fórmula acompañe a tu tipo de piel. Una base pensada para piel seca sobre un cutis graso tiende a brillar y a moverse durante el día, y una base muy matificante sobre piel seca puede marcar líneas y resaltar la sequedad.

En esta nota te contamos cómo reconocer tu tipo de piel y qué acabado le suele sentar mejor, para que tu próxima compra sea más certera. Recordá que esto es información general: si tenés la piel muy reactiva o alguna condición específica, lo ideal es consultar con tu dermatólogo.

Primero, ¿qué tipo de piel tenés?

Una forma casera de orientarte es observar tu cara unas horas después de lavarla, sin productos:

  • Piel grasa: brilla en frente, nariz y mentón, los poros se notan más y el maquillaje tiende a desaparecer rápido.
  • Piel seca: se siente tirante, áspera o con zonas que se descaman.
  • Piel mixta: zona T (frente, nariz, mentón) con brillo y mejillas normales o secas.
  • Piel normal: ni mucho brillo ni tirantez, textura pareja.
  • Piel sensible: se enrojece o pica con facilidad frente a ciertos productos.

No es una regla exacta, pero te da un punto de partida para elegir textura y acabado.

Base para piel grasa: buscá acabado mate y larga duración

Si tu piel produce mucho aceite, conviene una base para piel grasa con acabado mate y buena fijación, que controle el brillo y disimule los poros sin sentirse pesada. Las fórmulas tipo "matte" y de larga duración son tus mejores aliadas.

Una opción clásica para este perfil es la Base de Maquillaje Maybelline Fit Me Matte + Poreless Tono 230, formulada para matificar y minimizar la apariencia de los poros. Viene en varios tonos, así que también podés mirar el Tono 128 o el Tono 310 según tu piel.

Si además querés que aguante muchas horas, por ejemplo en un día largo de trabajo o de calor, la Base de Maquillaje Maybelline SuperStay 30 h Tono 220 está pensada para alta fijación y cobertura prolongada. Tené en cuenta que las bases muy fijadoras requieren una buena limpieza al final del día para no recargar la piel.

Un truco útil para piel grasa: empezá con poca cantidad y construí cobertura por capas finas. Mucho producto de una sola vez suele acentuar el brillo y los poros.

Piel seca: priorizá hidratación y acabado luminoso

En piel seca, lo que mejor funciona suele ser una base con acabado natural o luminoso, que aporte algo de hidratación y no se asiente en las zonas descamadas. Las fórmulas muy mate pueden verse acartonadas en este tipo de cutis.

Para este perfil podés mirar la Base de Maquillaje Maybelline SuperStay Luminous 132, que apunta a un terminado más radiante y con luz. Antes de aplicarla, una buena crema hidratante deja la piel más receptiva y ayuda a que el maquillaje se distribuya parejo.

Una recomendación general: en piel seca conviene evitar empolvar de más. Si vas a usar polvo para fijar, aplicalo solo en la zona T y dejá las mejillas con su luminosidad natural.

Piel mixta: lo mejor de los dos mundos

La piel mixta pide equilibrio: controlar el brillo en la zona T sin resecar las mejillas. Acá funcionan muy bien las bases de acabado natural o semimate, que no son ni demasiado glow ni excesivamente matificantes.

La Base de Maquillaje Maybelline SuperStay Luminoso Mate Tono 110 juega justo en ese punto intermedio entre luminosidad y control. Otra estrategia para piel mixta es combinar: una base más mate en la zona T y un toque más liviano en las mejillas.

Piel sensible o para uso diario: livianas y con FPS

Si tu piel se irrita fácil o buscás algo cómodo para todos los días, las texturas livianas tipo tinte humectante son una buena puerta de entrada. Dan cobertura ligera, dejan respirar la piel y suelen sentirse más naturales.

La Base de Maquillaje Idraet Rost Hydra Natural Detox Tono 02 es una opción de acabado natural y textura amable para el día a día. Como siempre con piel sensible, si nunca probaste un producto, conviene testearlo en una zona pequeña antes de usarlo en toda la cara.

Y un punto que vale para todos los tipos de piel: la protección solar. Una base con factor de protección suma, pero no reemplaza al protector solar específico. La Base de Maquillaje Maybelline Fit Me Fresh Tint SPF 50 combina cobertura liviana con factor 50, ideal para el ritmo de la costa, donde el sol pega fuerte gran parte del año. Aun así, sumá tu protector solar habitual debajo para un cuidado completo.

Cómo elegir el tono correcto

El error más común es probar la base en la mano. La piel del dorso suele ser distinta a la de la cara. Para acertar:

  • Probá el tono en la línea de la mandíbula, donde se une cara y cuello.
  • Mirate con luz natural, cerca de una ventana.
  • El tono correcto es el que casi desaparece sobre tu piel, sin marcar diferencia con el cuello.

Si dudás entre dos tonos, en general conviene el más cálido o el intermedio, ya que la piel suele tomar algo de color con el sol.

Un par de consejos finales

Para que cualquier base luzca mejor y dure más:

  • Empezá con la piel limpia e hidratada.
  • Aplicá en capas finas y construí cobertura solo donde la necesitás.
  • Difuminá bien en el nacimiento del pelo, las orejas y el cuello.
  • Desmaquillate siempre antes de dormir, sin importar lo cansada que estés.

Y si querés redondear el look, un labial de buena fijación levanta todo el maquillaje. El Maquillaje Labial Maybelline SuperStay Vinyl Ink Royal aporta color intenso y aguante para todo el día.

En resumen

No existe una única base ideal: existe la que va con tu piel. Si es grasa, apuntá a acabados mate y de larga duración. Si es seca, a luminosos e hidratantes. La mixta agradece los terminados intermedios, y la sensible las texturas livianas. Sumá FPS siempre que puedas.

Si tenés dudas sobre tu tipo de piel o querés que te orientemos con tonos y texturas, pasá por Farmacia Siano en San Bernardo del Tuyú. Estamos para ayudarte a elegir lo que mejor te quede.